Nombre: J.A.
Fecha: 7/2007

Como sabés tengo la pésima costumbre de recorrer librerías y hojear libros,sobre todo si están escritos por encantadoras personas del sexo opuesto. Se que es un defecto terrible, pero ya no lucho en su contra. ¿Con que me he encontrado hoy en la calle Florida? Sí, con tu nuevo libro “Amigas”. Obviamente comencé a hojearlo y por supuesto lo compré. Siempre me resultó sumamente curioso el tema de la amistad femenina. Dos amigas pueden irse de viaje juntas sin que nadie sospeche que son pareja, contarse las cosas que entre hombres jamás nos diríamos, entretenerse horas y horas, continuar esa amistad por años, soportar abismales diferencias intelectuales, consolarse, darse ánimo, confesar cosas terribles, festejar, etc. Nosotros todo eso sólo podemos hacerlo con ustedes, nuestras adorables compañías, nunca con un amigo. ¿Te das cuenta por qué las buscamos tanto? Claro que además, en general, tenemos una malsana intención. En fin, los hombres estamos llenos de defectos, esto no es novedad.

Cerrar esta ventana